El Control Social en Criminología.
El control social nos va ayudar a la prevención del delito, mediante un sistema basado en la aceptación de los individuos a las normas comunitarias y a comportamientos aceptados por la sociedad.
Actúa como un conjunto de instituciones, normas, sanciones y valores que condicionan a los sujetos para evitar que se desvíen de lo establecido para la prevención de la delincuencia.
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Dentro del control social podemos encontrar principalmente dos formas de agentes:
- Agentes de control social formal: instituciones policiales, judiciales o penitenciarias y normas y leyes que imponen castigos o sanciones, por tanto, lo podemos definir como un conjunto de personas e instituciones que tienen asignada la función de control y prevención de la delincuencia.
- Agentes de control social informal: la familia, los grupos de iguales, la opinión pública, la comunidad o la escuela, es decir, el conjunto de personas que actúan para la prevención de la desviación de las personas hacia la delincuencia, sin tener encomendada tal labor y sin encontrarse en una posición de garante.
Existe diversos factores que pueden promover la desviación social:
- Desigualdades económicas o sociales: pueden desencadenar momentos de frustración al no disfrutar de las mismas oportunidades económicas o estatus sociales que deriven en delincuencia.
- Desestructuración familiar: no encontrar el apego familiar o aprender de comportamientos desviados puede someter a las personas a situaciones delictivas.
- Barrios marginales: altos niveles de pobreza, tasas de desempleo elevadas o la exposición constante a hechos no aceptados socialmente van a ayudar a la imitación delincuencial.
- Grupos de iguales: al igual que pueden ser un agente de control social, pueden también tener un efecto inverso, con ellos compartimos gran parte de la infancia y la adolescencia en el colegio, instituto o universidad como compañeros de clase, amigos o grupos de actividades rutinarias y por tanto no encontrar nuestro posición o no identificarnos con ellos puede suponer un cambio de grupos que deriven en comportamientos delictivos.
En resumen podemos decir que el control social lo ejercen tanto las personas que tienen encomendado ese rol dentro de sus funciones, control social formal, o cualquier persona que sin tener atribuido concretamente tal rol puede actuar como agente de control social informal.
Tener claro las funciones que ejerce el control social nos va a permitir a los criminólogos poder ayudar al desarrollo de políticas publicas de prevención delictiva.
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